
El término Deportes para todos -hoy denominado Deporte Social- se comenzó a utilizar en Europa, más especÃficamente en Alemania, a fines de la década del 50, pudiéndose afirmar que es en 1966 cuando se acuña dicho término y se lanza como mensaje institucional en el Consejo de Europa, iniciando un movimiento reaccionario al sedentarismo y en defensa del derecho a la práctica del deporte.
En 1968, se reúnen en la ciudad de Brujas, Bélgica, expertos europeos, entre los que se encuentra el español José MarÃa Cagigal, para elaborar un documento que definiera el contenido y las necesidades del Deporte para Todos, proponiendo un programa a largo plazo que servirÃa para trabajos posteriores que culminarán con la aprobación de la Carta Europea del Deporte en 1975, durante la Primera Conferencia Europea de Ministros responsables del Deporte celebrada en Bruselas.
El Deporte para Todos pretende que todos puedan tener la posibilidad de acceder a la práctica de las actividades fÃsico-deportivas, sin ningún tipo de discriminación, por lo que supone una apuesta a un deporte humanista y educativo. El Deporte para Todos encierra una filosofÃa y no puede analizarse de una manera homogénea, ya que en su desarrollo se ha manifestado de diferentes formas, principalmente en función del sujeto a quien se dirige la actividad o al objeto de la misma. El Deporte para Todos es diverso y plural, tanto en sus productos como en sus organizaciones. A tÃtulo enunciativo, podemos encontrar, en cuanto a su objeto, la siguiente clasificación:
1. El Deporte Educativo
2. El Deporte – Salud
3. El Deporte Recreativo
Sin pretender agotar las posibles clasificaciones, podemos ordenar también el Deporte para Todos en función de los sujetos a quienes va dirigido, lo que producirá una amplia diversidad según el segmento social afectado y que, únicamente a tÃtulo referencial, podrÃa quedar de la siguiente manera:
1. El Deporte en la edad escolar
2. El Deporte de adultos
3. El Deporte en la tercera edad
4. El Deporte adaptado
El Deporte para Todos además de cumplir su función principal, que estriba en posibilitar la práctica del deporte a todos los ciudadanos que lo desean, colabora a:
El crecimiento del llamado deporte de base (favorece a futuro al deporte de rendimiento).
Una mayor comprensión del deporte espectáculo.
La adquisición de los valores propios del deporte.
La mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.
De esta manera, se entiende al Deporte para Todos como un movimiento cuyo principio es atender el ideal olÃmpico que proclama que el deporte es un derecho que pertenece a todos los hombres y mujeres, sin distinción de raza ni de clase. Este movimiento tiene por objetivo promover la salud, la condición fÃsica y el bienestar mediante las actividades deportivas que puedan ser practicadas por personas de sexo, edad y condiciones sociales y económicas diferentes, cualesquiera que sean las culturas regionales o locales.