
Según Sampson Lewkowicz, representante de Sergio Martínez, una eventual derrota ante Julio César Chavéz Jr. el 15 de septiembre “podría suponer el punto final a la carrera de Maravilla”. Sin embargo, aunque el mejicano llegue con diez kilos de ventaja al día de la pelea, para el quilmeño no hay lugar para dicho escenario: “da lo mismo lo fuerte o pesado que llegue el Junior, lo voy a noquear igual. Es un campeón al que no se lo cree nadie”. El verdadero rey de los Medianos no descansa en su camino a recuperar su corona verde y oro.
“Todo lo que Sergio tenía que hacer en el boxeo ya lo ha hecho, una derrota ante Chávez Jr. podría dejarlo en un segundo plano y sin posibilidad de hacer los combates que por su calidad merece. No valdría la pena”, explicó Lewkowicz. Por su parte, respondiendo a los dichos del Hijo de la Leyenda, acerca de la bolsa que le reportará este combate, Martínez fue contundente: “Si aquí yo gano dinero, él gana credibilidad, porque es un campeón al que no se lo cree nadie” y enfatizó: “Chávez Jr no es mi sueño, sólo es un tipo que tiene algo que me pertenece. Mi sueño de verdad se llama Floyd Mayweather".
Mientras tanto, desde el Thomas & Mack Center de Las Vegas aseguran que se venderán las 15 mil localidades y el ansiado cartel de sold out lucirá en las boleterías del estadio en la noche de la pelea. Además, los organizadores indicaron que el Pay Per View (Pagar Para Ver) alcanzará al millón y medio de aficionados en Estados Unidos: “este es uno de los mejores combates del año, comparado con los de Manny Pacquiao. Se enfrentan los mejores pesos medios del mundo. La juventud contra la experiencia. El mejor púgil de México contra el que mejor combate en Estados Unidos. Por los estilos, se espera un gran espectáculo".