
Con la clase intacta que lo llevó a ganar 62 títulos en su carrera y convertirse en uno de los mejores tenistas de la historia, el gran Guillermo Vilas, estuvo el sábado brindando una clínica en el Polideportivo municipal. Asombrado por el nivel de los chicos que pelotearon con él y muy bien predispuesto a responder las preguntas del público, remarcó que el deporte es una “actividad de inclusión, de relación con otro más allá de los sectores sociales” y que este tipo de proyectos sirven para sacar a los chicos de las esquinas y las drogas.
La Clínica, que se extendió por casi tres horas, comenzó con Vilas contando los orígenes del tenis mientras peloteaba con su asistente, al que hacía correr de un lado al otro de la cancha para explicar cada golpe y estilo y ganándose la ovación de la tribuna. De forma muy didáctica y amena, puso de ejemplo a los mejores jugadores del momento e invitó constantemente a los presentes, en su mayoría chicos, a que le consultaran sus dudas para, acto seguido, pasar a la cancha donde él mismo les daba una suerte de clase privada, remarcando aciertos y errores.
Así fue como, un pibe al que ya había visto el día anterior en otro evento similar en Florencio Varela, tuvo el privilegio de jugar con el ídolo. “No lo tomés como una clase, sino como el entrenamiento de un Pro”, le dijo Guillermo, luego de haberle dado consejos para perfeccionar su volea, la cuál no tuvo problemas en alabar. Igualmente impresionado quedó con varios de los chicos que fueron pasando. Les pidió que le den sus felicitaciones a su profesor –Marcelo García, de la escuela SuperTenis- y los instó a que “traten de inventar”, jueguen torneos y a que siempre presten atención a sus entrenadores para poder ir mejorando.
Consultado por Deportes En Quilmes sobre el rol del deporte, Vilas explicó que “siempre fue una herramienta social: hay un ganador, una competencia, hay que aprender, da un cierto orden a la familia, porque el padre lo tiene que llevar al hijo al partido y volver, y en el ínterin se encuentra con gente que también juega y es deportista y cultiva su cuerpo”.
“Si uno quiere que ser como tal campeón tiene que hacer lo mismo y eso lleva a un camino bueno” y dio como ejemplo su propia experiencia: “eso fue un poco lo que me pasó a mi. Mi padre era una persona muy conocida en mi ciudad y yo era siempre “el hijo del escribano”. Entonces, me pregunté qué podía hacer para que la gente me llamara Guillermo. Vi que papá jugaba muy mal al tenis y decidí agarrar esto, así por lo menos lo pasaba rapidito en algo. Es un poco así, cuando el hijo ve al padre apasionado, quiere seguir esa pasión para que él lo admire también. El deporte produce grandes cosas en poco tiempo y a veces para un chico eso es muy interesante.”
Reconocimiento oficial

El Intendente Francisco Gutiérrez, entregó una placa recordatoria al tenista marplatense y destacó que “con el programa Soluciones Ya que desarrolla el gobierno de la provincia de Buenos Aires –y del que forma parte esta serie de Clínicas- estamos haciendo mejoras en los barrios e incluyendo el deporte con una figura como Guillermo Vilas, que es todo un predicamento en el tenis”. El deportista, agradeció el gesto y se comprometió a donar próximamente una red desmontable para el Polideportivo, dejando entrever que, en algún momento, volverá a visitar la ciudad.